El Baile de la Emociones: expresión de sentimientos y comunicación no verbal

Carlos Castilla del Pino (1922-2009), en su "Teoría de los Sentimientos" (Ed. Fábula Tusquets, 2000) nos dice que éstos son instrumentos (medios) para relacionarnos con los objetos (u otros sujetos) de la realidad. Sin sentimientos no podríamos establecer relaciones con personas y cosas, no podríamos enlazarnos. Cuando los sentimientos no son los adecuados en una situación, el vínculo o relación con la misma (de aceptación en unos casos, o de rechazo en otros), no cumple su función, y aparecen las dificultades para relacionarse o las relaciones inadecuadas - tóxicas.

Los sentimientos en realidad cumplen tres funciones básicas en el ser humano: 1) Establecer vínculos emocionales con personas o cosas, 2) Expresar nuestras emociones y actitudes y 3) Afirmar y organizar nuestros valores.

El Baile de las Emociones, ofrece pistas importantes a niños y niñas sobre la función expresiva-comunicativa de los sentimientos, al tiempo que también trabaja dos importantes dimensiones de la Inteligencia Emocional: la CONCIENCIA EMOCIONAL (reconocer las propias emociones, esto es, "autoconciencia" y reconocerlas en el otro, esto es, "empatía") y la GESTIÓN EMOCIONAL (nos da pistas sobre cómo resolver situaciones emocionales difíciles, tanto en uno mismo, como ayudando a resolverlas en otros). Las emociones tienen un importante elemento CORPORAL, se expresan con el cuerpo y con los gestos de la cara, por ello "El Baile de las Emociones" es un buen recurso de música y movimiento para trabajarlo con los niños y niñas.


Vamos a escuchar el corazón: nueva canción y vídeo didáctico de Emoticantos para trabajar la auto-conciencia emocional en los niños y niñas

Esta nueva canción da muchas pistas a los niños y niñas acerca de los cambios fisiológicos que nos producen las diferentes emociones, sobre todo los cambios relacionados con el pulso o ritmo del corazón.

En cada una de las estrofas juega en el elemento de comparación / contrarios, que tanto gusta a los más pequeños y que tan buenos resultados didácticos tiene: si estoy contento mi corazón late más deprisa, y si estoy triste más despacio. Si me enfado se me alborota, y se calma cuando me tranquilizo. ¡Y si estoy asustado o tengo miedo, late tan fuerte que parece que se va a salir! La sincronía emocional de los corazones cuando queremos a alguien o estamos muy a gusto con alguien también se trabaja: los ritmos se igualan, los estados emocionales de algún modo se contagian.

Y en la tercera estrofa un recuerdo para los mayores y para los que están por llegar, apostando por el cuidado y por la vida que late y lucha por vivir, que quiere hacerse mayor también.

Las imágenes de los niños meditando en el estribillo nos invitan, mediante esta herramienta meditativa, a centrar nuestra atención en el latido de nuestro corazón así como nuestros cambios fisiológicos en general: respiración, movimiento, etc.

Espero que, como los demás Emoticantos, os aporte valor pedagógico en lo emocional y prosocial.